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Obesidad  La  Gran  Epidemia del Siglo.

   Ya no es un problema de estética, sino de salud, considerada como una epidemia, que lo mismo afecta a niños,  jóvenes,   adultos y  ancianos de ambos sexos. 

Una de las enfermedades más comunes, graves y silenciosas de nuestros tiempos es la Obesidad. Junto con la HIPERTENSIÓN,  EL CANCER, LA DIABETES.

OBESIDAD, es una de las principales causas de muerte en el mundo.

Puede afirmarse que todos los alimentos que contienen azúcar, harina y cereales refinados, así como las grasas saturadas,  
 
es = “chatarra” = “basura”, son aliados incondicionales de la Obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares.

Si es cierto que “somos lo que comemos” y como lo comemos o cocinamos. Nada resulta más lógico entonces que  “mientras  

mejor comamos disfrutaremos de más energía, vigor, de una figura esbelta” y mejor Salud.

La lucha contra la obesidad ha dejado de ser un problema exclusivamente médico para convertirse en una cuestión

que incumbe  por igual a los obesos, nutriológos, médicos, los sociólogos, los psiquiatras, al gobierno,                                       

 a los familiares y al sector salud.

Los hábitos alimentarios de cada persona influyen definitivamente como factor preventivo de la enfermedad

o como factor causante   o agravante de ella.        

 Es cuestión de Calidad, No Cantidad.

Hace medio siglo hombres y mujeres iniciaron su lucha contra la obesidad; animados por los modistos, doctores,

dietistas y nutriólogos  se lanzaron a una nueva carrera sin tregua para ADELGAZAR                          

 a como diera lugar, lo cual trajo consigo la palabra “dieta y ejercicio”.

 

 

LAS  DIETAS  SEGÚN  LA  DECADA

60 “Dietas Milagrosas”.

                    70 “Las “Pastillas Milagrosas”.  

                        Galletas Milagrosas” de 25 gramos.

80 “Famosas Dietas”  Weigth Watchers, La Luna, Angélica María, La de las Grasas, etc.

Los “Famosos Batidos”, “Ultra Slim” primero,  “Ultra Slim Fast”, etc. No es cuestión de dieta, es de crear hábitos alimenticios  positivos.

             Adelgazar no significa abstenerse de todo, sino aprender a alimentarse de forma apropiada para que alimentarse

no sea sinónimo de acumular kilos y “michelines”.

EVITE EL PICOTEO y/o “probaditas”, dulces, chocolates, bollitos, galletitas, postres, etc.,

 que por lo general aportan un elevado  número de calorías “vacías”, que no nutren, solo engordan

y suelen estar asociados  con los carbohidratos refinados y a las grasas saturadas.                   

 El 98% de las personas que hacen una dieta recuperan el peso que perdieron, con un poco más, en un año.

A pesar de ser verdaderas  expertas en dietas temporales. “Si ya lo sé”, pero no lo llevan a cabo.

Pero, aunque difícil de poner en práctica, el secreto para perder peso es sencillo. Consiste en comer menor cantidad

y más comidas ricas en fibra (la cual retrasa la absorción de las grasas y los azúcares),

 frutas, abundantes verduras, carbohidratos integrales con moderación, baja en calorías, es decir, poca grasa (sobre todo las grasas saturadas

de origen animal),  de preferencia las de origen vegetal, las mono o poliinsaturadas y quemar más calorías por medio

del ejercicio físico  30 a 60 minutos de 3 a 5 veces por semana.

 

La obesidad se produce por ingerir más calorías de las que se gastan o se consumen.

Comer menos, Moverse Más y Quemar Más Calorías.

No engorda lo comenos de vez en cuando, sino lo que comemos de diario. 

No es tanto la cantidad, Sino La Calidad.

 

Este pendiente de los Cursos o Seminarios sobre la obesidad, para que aprenda 

a comer sano, sabroso, variado y nutritivo,  lo cual le ayuda tener energía,

tener y mantener una figura esbelta y gozar de salud.